| Formación práctica sobre salud y desarrollo personal
La medicina preventiva
Esta es una palabra errónea y mal empleada, pues se debería hablar de hábitos preventivos. No basta con someterse a chequeos rutinarios ponerse vacunas o acudir al médico al menor síntoma, pues el secreto para la salud va por caminos diferentes.
Cada uno de nosotros es único, un ser complejo con multitud de combinaciones aparentemente ilimitadas, dotado de múltiples niveles que no solamente incluyen lo físico y nuestra constitución genética, pues son igualmente importantes, quizá más aún, los factores mentales, emocionales y espirituales, es decir, nuestra forma de ser, el trabajo excesivo y estresante y la forma de enfrentar la vida, son factores que influyen y condicionan nuestra salud.
Medicina y economía
La crisis de la actual medicina positivista es, en gran parte, consecuencia de su carácter de fiel instrumento de reparación para el sistema de producción industrial: la medicina convencional se dedica prioritariamente a mitigar los síntomas y efectos de la enfermedad, pero no investiga su etiología profunda. Lo racional sería cambiar de raíz aquello que abona el terreno a las enfermedades de nuestra civilización. Esto implicaría un cambio en el sistema de producción y en la ordenación del territorio. Vigilar la dieta, la contaminación y la tensión laboral debería ser prioritario ante la economía. La medicina convencional va siempre a remolque de los intereses industriales; sus avances y descubrimientos sólo pretenden perfumar las repercusiones higiénicas del sistema sobre las personas. En este marco, parecería razonable que la medicina oficial pidiese un cambio radical de vida a los gobiernos mundiales; no obstante, actúa a la inversa y de nuevo, se apresta a mitigar el deterioro de la salud con una nueva técnica que promete superar la crisis, y un futuro de salud y bienestar. Ésta es la misión de los nuevos medicamentos y de la ingeniería genética.
Estrategias disponibles
La medicina naturista propone una dieta basificante, ejercicio y contacto vital con los elementos, emancipándose de una serie de pautas de la sociedad industrial. Entrar en el mundo de la medicina naturista no significa ingerir un medicamento «natural» y continuar el tipo de vida que ha hecho que enfermásemos, sino la eliminación de los factores que desencadenaron la enfermedad.
Acumular acidez y toxinas en nuestro organismo es el principio de una autodestrucción progresiva.
Una actitud mental positiva tiene un tremendo poder sobre el cuerpo. Si quieres permanecer sano, debes dominar y controlar tus emociones. Las personas que están depresivas emocionalmente, tendrán un sistema inmunológico depresivo también. En el polo puesto, alguien increíblemente feliz ¡tiene su sistema inmunológico constantemente estimulado!